
Aproximadamente de un 10 a un 15% de los niños mojarán la cama hasta los 6 años solo un 1% llegará al final de la adolescencia con esta condición.
Como puede observar, según las estadísticas, en la adolescencia el problema de la enuresis prácticamente desaparece. Pero, mientras se esté dando, causa muchas alteraciones en la dinámica familiar; llevando a los padres a la desesperación, sentimiento de culpa en el niño y búsqueda constante de nuevas medidas para tratar de evitarla.
En el abordaje de la enuresis es muy importante conocer si el niño ha permanecido al menos 6 meses continuos sin episodios de enuresis, si tiene problemas de incontinencia urinaria en el día, constipación o eventos estresantes recientes.
Una vez se determina que la enuresis es de tipo nocturna monosintomática, lo que quiere decir que no se asocia a otras alteraciones de tipo estructural o emocional, se iniciará una serie de medidas:
- Estilo de vida: hidratación durante la mañana y tarde, evitando la ingesta de liquido en las horas previas al ir a la cama. Vaciar la vejiga antes de ir a dormir.
- Alarma: existen en el mercado alarmas que detectan la aparición de humedad y alertan a los padres del episodio de enuresis, los padres deben pararse despertar al niño, llevarlo al baño y luego con la ayuda del niño cambiar la ropa de cama. Ha demostrado una eficacia luego de 2 a 3 meses de uso continuo.
- Medicamentos: es controversial su uso por los riesgos versus el beneficio. En todo caso, su médico decidirá de acuerdo a su caso en particular.
Además, si alguno de los padres padeció este problema en la infancia, el riesgo de que el niño lo tenga es mayor. Para superar esta enfermedad, la mayoría de las veces solo es necesario adoptar cambios en el estilo de vida e implementar la alarma.