
Si alguna vez tu niño experimenta un dolor en el testículo de aparición súbita recuerda lo que leerás en este artículo. Esta situación se trata de una emergencia, lo primero que deberá determinar el médico es si se trata en efecto de una torsión testicular (como ves en la imagen).
En caso que sea una torsión testicular que significa que el cordón de donde cuelga el testículo se dio vuelta y por lo tanto la sangre no puede circular adecuadamente el niño debe ser operado lo antes posible pues se ha demostrado que luego de 6 a 8 horas de iniciado el dolor ya el testículo se necrosa y debe ser retirado.
El diagnóstico es clínico, es decir si los síntomas y signos son clásicos de torsión testicular se debe explorar quirúrgicamente sin perder tiempo en estudios de imagen como ultrasonido. Los sítomas típicos de torsión testicular son dolor de inicio repentino, náusea, vómito, la piel del escroto puede estar roja, caliente y además hay ausencia de un relejo llamado cremastérico.
El dolor testicular puede ser de otra causa y he ahí la importancia de una pronta evaluación médica para orientar el manejo, en este caso serán necesarios ultrasonido y exámenes complementarios.
En nuestro país lastimosamente gran parte de las torsiones testiculares en niños acaban en pérdida del testículo afectado (aproximadamente 50-70%) pero podemos cambiar esta realidad.
Cuando el urólogo opera al niño también realiza una fijación de él o los testículos a través de sutura para prevenir que en un futuro se vuelva a torcer.
¡Corre la voz! Si tu niño empieza con dolor testicular acude inmediatamente al médico