
El estreñimiento es la disminución en la frecuencia defecatoria. En la edad pediátrica es un problema que afecta alrededor de un 5% de los niños.
Puede ser secundario a trastornos orgánicos como alteraciones tiroideas, enfermedad de Hirschsprung, parálisis cerebral o al uso de ciertos medicamentos fenitoína, codeína, entre otros.
O puede ser idiopático como en el 95% de los casos en donde no hay una patología asociada.
Si notas que las evacuaciones de su niño se dan menos de 3 veces a la semana, presenta dolor al evacuar, heces secas o incontinencia fecal (mancha con heces la ropa) podrías estar lidiando con un problema de estreñimiento.
Las medidas para combatir este problema son:
- Alimentarias: ingesta de agua, dieta alta en fibra con cereales integrales, papaya, ciruela pasa
- Hábito defecatorio: en mayores de 18 meses establecer horarios y rutinas a la hora de defecar
- Medicamentos: agentes lubricantes, osmóticos, estimulantes.
En esta patología es muy importante destacar que la paciencia de los padres y la adherencia al tratamiento son muy importantes pues se requiere mucha disciplina y compromiso para salir adelante.
Si sospecha que su niño/a padece estreñimiento consulte a su pediatra quien descartará causas orgánicas y dependiendo de los hallazgos iniciará los tratamientos necesarios.