
Todas las partes del cuerpo de tu bebé están en constante crecimiento. Una de las más importantes es su cabeza porque el crecimiento de la cabeza refleja el crecimiento del cerebro.
En las evaluaciones hasta los 3 años es obligada la medición del perímetro cefálico y los datos se registran en gráficas que nos ayudan a tener una idea si el ritmo de crecimiento de la cabeza del niño es normal o no. También debemos ver la forma de la cabeza buscando alteraciones.
Si la cabeza está creciendo muy por debajo de lo esperado para la edad se le llama microcefalia y si por el contrario es más grande de lo esperado se conoce como macrocefalia. No solo el tamaño debe ser verificado sino también la forma.
El médico indagará por situaciones similares en los padres e incluso deberá medir la cabeza de los mismos pues los factores genéticos juegan un papel importante.
Si se detecta micro o macrocefalia el primer paso es indagar en detalle el embarazo, el parto y la historia familiar buscando enfermedades infecciosas o genéticas que puedan condicionar esta alteración.
Algunas causas de microcefalia son rubeola, toxoplasmosis, citomegalovirus. Entre las causas de macrocefalia tenemos tumores, hidrocefalia, hemorragia intracraneal.
Si el niño aún tiene la fontanela abierta el estudio preferido será el ultrasonido cerebral luego dependiendo de lo hallazgos se realizará Tomografía computada o resonancia magnética.
En cuanto a la forma de la cabeza se observará si ésta es alargada hacia adelante, atrás o hacia los lados como observas en la imagen pues la alteración en la forma puede significar que las suturas se han cerrado antes de tiempo. Las suturas son los espacios entre los huesos que tienen forma de línea como ves en la imagen y si se cierran antes de tiempo no permiten al cráneo crecer con la forma adecuada y por ende el cerebro tampoco puede crecer adecuadamente, este tipo de defecto necesitará cirugía en algunos casos.
Otras veces la cabeza adopta formas extrañas debido a posiciones repetitivas al dormir y por eso es necesario que el médico determine cuál es la causa.
Una vez determinada la causa de la alteración en la forma o tamaño de la cabeza de tu bebé se decidirá el tratamiento.
En el caso de que la causa sea las posiciones repetitivas al dormir la terapia física será de mucha ayuda y en otros casos como alteraciones genéticas, enfermedades infecciosas o hidrocefalia se instaurara manejo médico o quirúrgico según sea el caso.
¡A vigilar esas cabecitas!